La empresa de transporte aduce una crisis financiera producto de la devaluación, la suba de costos operativos por la inflación y el atraso tarifario.

La empresa de transporte Ersa Urbano SA entró en concurso preventivo de acreedores debido a una crisis financiera producto de la «devaluación, la suba de costos operativos por la inflación y el atraso tarifario».

Si bien en nuestra ciudad seguirá operando (con las líneas 1, 2, 3, 9, 15 y 20), la firma tomó la determinación de finalizar su actividad en la ciudad de Santiago del Estero, la cual representaba un 8% del total de sus operaciones de transporte urbano.

«Ambas decisiones tienen por objetivo proteger el trabajo de 4.232 personas y familias, que de manera directa trabajan en la empresa y garantizar la continuidad y regularidad del servicio en distintas jurisdicciones del país», precisa una solicitada.

La empresa también hizo hincapié en la inversión tecnológica realizada que le permitió modernizar su flota. «Ese proceso de innovación e inversión lo hizo para poder brindar el mejor servicio a los usuarios de las distintas ciudades en las que opera en el área del transporte urbano. Pero esta actividad, ha sido afectada por diversos factores económicos».

Entre sus argumentos, Ersa expuso que sufrió el impacto de una suba del tipo de cambio de más del 100%, un fuerte incremento de las tasas de interés y el severo aumento de los costos operativos. A ello se añaden la disminución en los subsidios y la baja de ingresos por la menor cantidad de pasajeros transportados.

Todas esas razones se enlazan con “el atraso tarifario de 2018”, lo cual conforma para empresa una realidad «que impide atender adecuadamente obligaciones oportunamente asumidas».

FuenteRDP / UNO Santa Fe
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