Las vacunas están disponibles en todos los centros de salud y la inmunización es gratuita para los grupos de riesgo en toda la provincia. Aquí, las recomendaciones.

El Ministerio de Salud de la provincia, a través de la dirección de Prevención y Promoción de la Salud, comenzó con la vacunación antigripal y, en menos de 10 días, aplicó más de 70.600 dosis en todo el territorio santafesino. Las vacunas están disponibles en todos los centros de salud y la inmunización es gratuita para los grupos de riesgo.

Desde la cartera sanitaria provincial destacaron que “pese al descenso de temperatura, lo cual provoca la presencia de cuadros de infecciones respiratorias, a la fecha no se han detectado casos de gripe, a través de la vigilancia de laboratorio”.

La vacuna contra la gripe protege de tres virus de influenza: el H1N1, H3N2 y de influenza B. Dicha protección se obtiene generalmente, entre las dos y tres semanas posteriores a la aplicación y las defensas duran entre seis y 12 meses. Por ello es necesario vacunarse anualmente.

La provincia de Santa Fe cuenta con un registro nominalizado que permite asentar el historial de vacunas que recibe cada paciente.

Recomendaciones   

Frente a las enfermedades predominantes en invierno es conveniente:

– Fortalecer la lactancia materna

– Tener el esquema de vacunación al día. Se recuerda que los niños menores de dos años deben recibir las vacunas BCG y anti Hepatitis-B (al nacer), salk/Sabin, pentavalente, antineumocócica 13 valente, rotavirus, meningococo, triple viral, anti Hepatitis-A, varicela; y entre seis meses y dos años, dos dosis de la vacuna antigripal

– Ventilar las habitaciones, generar ambientes libres de tóxicos, evitar el humo de cigarrillo que disminuye el funcionamiento de las defensas del aparato respiratorio en los niños más pequeños, cuidar el aire interior de las viviendas y evitar el humo de leña

– Lavarse frecuentemente las manos al regresar a la casa luego del trabajo, escuela o salidas

– No llevar los niños a ambientes cerrados y con mucha gente, ya que en estos espacios se favorece el contagio de infecciones respiratorias

– Consultar inmediatamente si el niño está enfermo, no dejar de amamantarlo, bajarle la fiebre con paracetamol y concurrir a un efector cercano al domicilio

– Prestar atención a los “signos de alarma” es la mejor manera de detectar y tratar a tiempo las infecciones respiratorias impidiendo que se agraven. Por ello, es necesario llevar al niño sin demora al centro de salud más cercano a su domicilio, en caso de que presente fiebre alta, si respira con pausas y agitación o está pálido, decaído, adormecido y sin hambre

– Todos los niños mayores de seis meses y menores de dos años deben vacunarse contra la gripe de temporada, tan pronto como la vacuna esté disponible

– Si un niño recibe la vacuna contra la gripe por primera vez, necesitará dos dosis con un intervalo de cuatro semanas

– Las embarazadas presentan mayor riesgo de enfermedad grave y muerte. La enfermedad puede producir complicaciones como muerte fetal, neonatal, parto prematuro y bajo peso al nacer. El riesgo es el mismo durante todo el embarazo. La transferencia de defensas al recién nacido por parte de la madre vacunada durante el embarazo, le brindarían protección durante los primeros meses de vida.

La gripe y los síntomas

En personas sanas produce cuadros que pueden ser leves o moderados y, en general, se resuelven en una semana. No hace falta realizar estudios de laboratorio. Frente a la sospecha por los síntomas el médico indicara el tratamiento más adecuado. En algunos casos puede complicarse siendo la neumonía el cuadro más frecuente.

Los síntomas de todas las gripes son similares: fiebre o estado afiebrado con escalofríos, tos y/o dolor de garganta, dolores de cabeza y/o de cuerpo, y cansancio. Algunas personas pueden tener vómitos y diarrea, aunque esto es más común en los niños que en los adultos.

Infecciones causadas por el neumococo

Las infecciones por la bacteria del neumococo se presentan durante todo el año, pero con mayor frecuencia durante los meses de invierno. Es el agente que con más frecuencia complica las infecciones virales como la gripe, ocasionando neumonías, meningitis, infección en la sangre e inflamación del oído.

Dependiendo del lugar en el que se declaren los síntomas, la enfermedad neumocócica puede adquirir una u otra denominación. La neumonía neumocócica (infección del pulmón) es la forma grave más común de la enfermedad y se caracteriza por la presencia de fiebre y escalofríos, tos, respiración rápida o dificultad para respirar y dolor en el pecho.

A pesar de que todos podemos contraer la enfermedad neumocócica, ésta es más común en niños menores de dos años y en personas mayores de 65 años, como así también en aquellos pacientes con ciertas condiciones de salud de alto riesgo, similares a las que predisponen a la gripe, como las enfermedades renales, cardíacas o pulmonares crónicas, como así también a las personas diabéticas, con sistemas inmunológicos debilitados, fumadores y quienes no poseen bazo.

Para esta enfermedad se dispone de dos vacunas, por lo que se debe concurrir al centro de salud u hospital más cercano donde se verificará cuál se debe recibir.

FuentePrensa GSF
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