El Instituto de la Yerba Mate ya no fija el valor que los productores reciben de las yerbateras que, a su vez, competirán en las góndolas de almacenes y supermercados.

Desde este lunes queda desregulado el precio de la yerba mate. En efecto, el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) ya no podrá fijar los valores de la materia prima, que regulaba desde 2002, cuando fue creado, por ley 25.564, durante el interinato presidencial de Eduardo Duhalde.

Si bien el directorio de la entidad –acéfala desde el 10 de diciembre– decidió establecer precios “de referencia” mensuales tanto de hoja verde como de canchada, los productores ya no estarán obligados a cumplirlos, como sí ocurría en virtud de disposiciones previas que tenían vigencia hasta el 31 de marzo.

En rigor, en estas circunstancias adquiere plena vigencia el DNU 70, de desregulación de la economía, que si bien fue rechazado en el Senado, permanece vigente mientras no sea rechazado también por la Cámara de Diputados.

En detalle, la medida dictada por el presidente Javier Milei le quitó al INYM la potestad de establecer el precio del producto y de ordenar la cadena de valor. También, eliminó los límites al fraccionamiento. Así, el instituto se convirtió en un ente de promoción y fomento.

“Resulta necesaria una modernización del Instituto Nacional de la Yerba Mate, previsto en la Ley N° 25.564, que lo equipare con el Instituto Nacional de la Vitivinicultura, focalizando sus actividades en las verificaciones de calidad, al tiempo de impedir su intromisión en un mercado competitivo, replicando así el exitoso modelo de la industria del vino que ha logrado una mayor inserción internacional”, fundamenta el mentado DNU.

A pesar de que el DNU se publicó en diciembre pasado, el INYM ya había fijado aumentos escalonados hasta marzo. En detalle, en octubre de 2023 se estableció que hasta el 30 de noviembre el precio por kilo de la hoja verde sería de $169,36 y $643,57 para el kilo de yerba canchada. Luego, desde diciembre hasta el 31 de enero de 2024 aumentarían a $210 y $798, respectivamente. En febrero, ascendieron a $240 y $912, y desde el 1º y hasta el 31 de marzo a 250 y 950 pesos.

En la actualidad, se está pagando alrededor de $370 el kilo de hoja verde, mientras que los productores buscan que se abone 500 pesos.

En este contexto y a partir de la libre competencia que se busca implementar, las industrias ya no estarán obligadas a proveer yerba a precios intervenidos en origen por el INYM y deberán competir por el espacio en góndolas de supermercados y almacenes y por el bolsillo y el gusto de los consumidores

Además, el inicio de esta desregulación coincide con la cosecha gruesa de hoja verde y sin que el gobierno haya designado a un presidente para el Instituto Nacional de la Yerba Mate.

FuenteInfobae
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