Lo expresó la psicóloga Mónica Niel al repasar la etapa de aislamiento social, de la que ya se cumplieron tres años. Ansiedad, paranoia, temor y vínculos, entre los tópicos de aquel momento.  

“Al principio tuvimos mucha intervención en los medios para evitar que la gente entrase en pánico. Por ejemplo, diciéndole que tratara de hacer la vida lo más normal posible, pero en los medios se hablaba las 24 horas del tema”. De esa forma, la psicóloga Mónica Niel evocó la primera parte de la pandemia en el contexto del aislamiento social, del que ya se cumplieron tres años. Consultada por Ciudadanos (que se emite este domingo, a las 20, por Somos Santa Fe, Somos Rosario y Somos Rafaela), quien fuera por aquel entonces presidenta del Colegio de Psicólogos de Santa Fe resaltó, también, que “hubo mucha paranoia”.

“Se podía sospechar de cualquier vecino. Hubo cosas complicadas. Y se hizo hincapié en que el mayor factor de riesgo lo tenían los adultos mayores, con lo cual hubo mucha depresión” en esa franja social. Esto se debió a que “la forma de cuidarlos era aislarlos”. Además, “dejaron de hacerse atender” y “tardaron mucho tiempo en volver a salir”.

De la misma manera, Niel subrayó que en aquel momento “aumentó muchísimo la violencia de género y la violencia familiar, que se agravaron por el aislamiento. “Se comprobó que no siempre la familia es lo mejor”, observó, al tiempo que destacó que las tareas de cuidado siguieron recayendo en mujeres.

En relación con la conectividad, la psicóloga indicó que fueron notorias las diferencias. “La diferencia de medios económicos y simbólicos fue un factor fundamental”.

Al momento de repasar el momento más álgido de la pandemia de la Covid 19, Niel consideró que “en una primera etapa, la gente estaba como acelerada; estaba el miedo, pero también apareció lo maniaco. Me parece que el rédito es más bien negativo. Sin embargo, hoy se ve que la gente cuando se encuentra hay un plus de alegría porque antes no se podía. La gente de mediana edad estuvo muy sujeta a estrés, con ansiedad, porque tenían que seguir trabajando, algunos adaptándose a nuevas condiciones de trabajo, tenían que cuidar a los chicos y hacerse cargo de los adultos mayores”, repasó la especialista, mientras recalcó que “había una gran necesidad de encuentro porque el aislamiento se prolongó y las relaciones sociales son fundamentales”, definió.  

FuenteRDP
Artículo anteriorSe lanzó la Escuela Secundaria de Avance Continuo en la provincia
Artículo siguienteDe los residuos domésticos, el 52% es material orgánico que puede compostarse