En medio de la crisis económica que afecta a Argentina, la carne de cerdo se posiciona como una opción accesible y nutritiva. Carlos Ingino, productor porcino y voz autorizada del sector, comparte su visión sobre el mercado y las oportunidades que este ofrece.

Carlos Ingino, conocido productor porcino de la provincia de Santa Fe, nos brindó en el programa de televisión ABC1, una perspectiva integral sobre el estado actual del sector porcino en Argentina. En medio de una economía en crisis, la carne de cerdo ha experimentado fluctuaciones significativas en su precio, llegando a ser la proteína animal más barata del mercado, incluso más económica que el pollo.

El titular de FIGAN, destacó que en diciembre los precios de la carne porcina superaron los de la carne vacuna, lo que llevó a una disminución del consumo debido a la resistencia de los consumidores a pagar precios elevados. Sin embargo, seis meses después, el precio de la carne de cerdo ha caído un 30%, situándose a la mitad del precio de la carne vacuna y considerablemente por debajo del precio del pollo. Esta situación, aunque desfavorable para los productores, presenta una oportunidad para los consumidores argentinos.

El sector porcino en Argentina enfrenta varios desafíos, incluyendo la estacionalidad del consumo y la falta de políticas de apoyo gubernamentales. A pesar de esto, Ingino es optimista sobre el futuro. «Mayo fue mejor que abril, y creo que lo primero que se va a recuperar son las primeras necesidades, como los alimentos», comentó. Además, enfatizó la necesidad de una mayor promoción de la carne de cerdo como alternativa económica y nutritiva en el mercado interno.

Un aspecto crucial para mejorar la situación del sector, según Ingino, es eliminar las retenciones y unificar el tipo de cambio. Esto permitiría a los productores argentinos competir en igualdad de condiciones con países como Brasil. «Con un tipo de cambio unificado y sin retenciones, podríamos exportar más carne de cerdo y desarrollar aún más la industria», afirmó.

Finalmente, Ingino subrayó la importancia de la educación del consumidor. Aunque la carne de cerdo ha ganado popularidad, muchos aún desconocen la variedad de cortes disponibles y sus usos culinarios. En sus propias sucursales, ofrecen carne picada por 2900 pesos y costeletas de cerdo por 4000 pesos, precios que son significativamente más bajos que los de la carne vacuna, haciendo del cerdo una opción no solo accesible sino también versátil y nutritiva.

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